El jueves por la noche después de cenar empezó a llover. A llover de verdad. E
n esos momentos ya sabíamos que la carretera Leh-Manali, camino que íbamos a tomar el viernes por la mañana, estaba cerrada. A eso de las 11 de la noche la tormenta empezó a ser realmente fuerte, aunque seguramente lo más llamativo eran la gran cantidad de truenos. Cada poco tiempo aparecía un enorme rayo en el cielo que iluminaba todas las montañas. Un espectáculo impresionante a la vez que un poco intimidante. Fue en este momento en el que se fue la luz y ya no volvió en todo el tiempo que estuvimos allí. Aún así, nuestro hotel estaba situado en una zona totalmente segura, así que a eso de las 12-1 nos fuimos a dormir aunque en un par de ocasiones me desperté por el sonido de los truenos.El viernes amaneció un día soleado. En la burbuja de nuestro hotel desayunamos y nos preparamos para el trekking que habíamos contratado el día anterior. Al dirigirnos al dueño del hotel para iniciar el camino fue cuando recibimos la noticia: las lluvias de la noche habían arrasado con la zona, y aunque donde nosotros estábamos todo estaba perfecto a tan sólo un par de kilómetros, al otro lado de la ladera, todo estaba destrozado. Uno de los conductores que el día anterior nos había llevado en la ruta de los monasterios había fallecido junto con toda su familia.
Fue entonces cuando empezó la incredulidad y la incertidumbre. Aprovecho mi ventana para dar las gracias a mis compañeros de viaje: Amaia, Montse, María, Micael, Carlos, Chupi, Jessica, Pani, Cano e Iker porque se que si no nos hubiéramos mantenido tan unidos e intentando mantener la calma cuidando unos de otros todo esto hubiera sido mucho más complicado. Gracias al móvil de uno de los chicos del hotel conseguimos avisar a Cris de la situación. A ella especialmente, y a todos los trabajadores de la embajada, también quiero agradecerles todo el trabajo que a la sombra han hecho por todos los españoles que nos encontrábamos en Leh en esos momentos. Como no había luz salimos a dar una vuelta al pueblo para intentar encontrar una forma de volver a Delhi y de poder ponernos en contacto con nuestras familias. Leh estaba irreconocible. El bonito pueblo que llevábamos dos días disfrutando estaba de luto. Todos los comercios estaban cerrados y algunas personas, tanto turistas como locales, deambulaban por el pueblo buscando un lugar con conexión a internet o con un teléfono satélite que funcionara o haciendo acopio de comida y dinero en efectivo en los cajeros.
Dos de las calles por las que se podía transitar, el estado de la zona del hospital y del aeropuerto era mucho peor con partes en las que el lodo superaba un metro y con coches estampados contra las casas y montados unos sobre otros.
Un poco desesperanzados a medio día conseguimos contactar con la Embaja de España en Nueva Delhi. Las noticias de la tragedia iban llegando poco a poco y desde la embajada nos pidieron que intentáramos organizar y localizar a los españoles que estábamos en la zona. Seguimos esta petición como si nos fuera la vida en ello y nos repartimos en 4 grupos: uno se q
En este momento empezaron también las reuniones, dos al día, a las 9 de la mañana y a las 7 de la tarde, en las que aprovechábamos
Entre todos los españoles de la zona, y como suele ocurrir en estos casos, al final han surgido algunos grandes héroes: desde la médico y la enfermera del grupo vasco que desde el primer momento recogieron medicamentos y se pusieron manos a la obra en el hospital; los grupos que han ayudado a recoger escombros tanto en la zona del hospital como en el aeropuerto; Arkaitz y Joseba, guías del grupo vasco y que se han desvivido por encontrar a la pareja de mallorquines; Cristóbal, que todavía sigue en Leh intentando organizar la vuelta de los españoles y del que espero que haya podido dormir un poco ya; dos padres y dos personitas increíblemente valientes de 7 y 9 años que me han robado el corazón; y por qué no, mis chicos también, que no han parado de arriba a abajo, son sólo algunos ejemplos.
En el aeropuerto de Nueva Delhi: "Just Landed from the Himalayas" (Recién aterrizados de los Himalayas)
Ahora sólo nos queda dar las gracias por haber sido tan increíblemente afortunados, volver a conseguir dormir, esperar que aparezcan el mayor número de desaparecidos y ayudar a que la situación en la zona vuelva pronto a la normalidad. Gracias a todos los que nos habéis ayudado y os habéis preocupado por nosotros.
Y como he dicho antes, al menos yo espero poder volver algún día a Ladakh.
increíble Maria,...besos a todos.
ResponderEliminarMaría, no tengo palabras....Un besazo, Pepa
ResponderEliminarVaya maria, me dejas sin palabras! Alucinante.. lo bien organizados y todo.
ResponderEliminarLo dicho.. me alegro que esteis bien! y besos a todos!
Increible. Se me ha puesto los pelos de punta con tu relato. Mucho animo a todos y un besazo.
ResponderEliminarEva Roig
Cariño, vaya experiencia... Al leerlo me he emocionado. Un besazo tesoro
ResponderEliminarMaría,quédate con lo positivo que no os ha pasado nada, ya sois expertos en tragedias.Besos
ResponderEliminarPili
Maríaaaaaaaaaaaa, que sales en el Diario de Burgos. Ya sé q estáis muy bien. Muchos besos Isabel
ResponderEliminarhola cariño besoos richi
ResponderEliminarJoder María, menuda experiencia,no? En ningún periódico ni televisión me la habían explicado tan bien, jeje.
ResponderEliminarUn beso para todos y animo con lo que queda.
Esto si que son noticias en directo, y ... impresionan
ResponderEliminarmuchísimo. ¡Ánimo María!. Muchos besos Ana
Con lo bien que escribes estoy pensando si no te has equivocado de profesión.Besotes.
ResponderEliminarPaloma
Gracias por la información tan cercana que nos envías y por la sensatez que vuestro grupo ha desarrollado ante tanta tragedia.
ResponderEliminarSaludos y mucha suerte
Mi mas sincera enhorabuena por haber podido contar lo que habeis vivido.
ResponderEliminarFelicidades por como lo has contado, se ponen los pelos de punta.
Un beso muy grande y felicidades
Al final de todas las vivencias se saca lo mejor...muchos besos
ResponderEliminarLas mejores narraciones son las vivencias que se guardan en el corazón.
ResponderEliminarEnhorabuena por tu relato, pero sobre todo por tu valentía.
Un besazo y sabes lo que tu me dices: TE QUIERO MUCHO
Mi niña, me he quedado sin palabras.....me alegro que esteis bien. Me ha encantado leerlo. Te echamos mucho de menos. Un besazo enorme. Sara
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