lunes, 30 de agosto de 2010

¡Tailandia!

No me busquéis que hasta el domingo todo lo que pienso hacer es estar vuelta y vuelta...

¡En las playas de Tailandia!


¡Buena semana a todos!

domingo, 29 de agosto de 2010

Las cosas de estar tan lejos...

Estar tan lejos de casa tanto tiempo trae muchas consecuencias, buenas y malas. Las experiencias vividas durante estos meses nunca las olvidaremos, pero la distancia hace que a veces nos perdamos y echemos de menos muchas cosas de casa, y aquí van algunos ejemplos:

Hoy Victoria cumple un cuarto de siglo lejos de casa, unido a que en estos días son las fiestas de su poble que tanto echa de menos; así que ni cortos ni perezosos le organizamos una fiesta sorpresa en el F14 para que se notara un poco menos la distancia. Aunque tranquilita espero que se lo pasara genial. Desde aquí, otra vez, ¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!








Y como estamos lejos, los amigos que llegan a conocer nuestras vidas en estos lugares tienen que volver a casa. Anoche tocó despedir a Igor, Mikel, Alicia y Roberto. Un placer conoceros a algunos y volveros a ver a otros. ¡Nos veremos pronto seguro!


Y acabo con un ¡VIVAN LOS NOVIOS! y la morriña y tristeza (mucha) de no poder estar en casa hoy, y es que desde Burgos (gracias Pani) me acaba de llegar esta foto para estar informada en tiempo real. ¡Espero muchas más a más tardar mañana!. Y a los novios, que se que siempre pasan por aquí:

¡¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!!


Estáis todos muy guapos, pero Eva, ¡tú estás preciosa!

Muchos besos nostálgicos desde Nueva Delhi...

lunes, 23 de agosto de 2010

Ahora que se va acercando el final... estamos pasados por agua.

Sí, llegó el momento de nombrar el final, y aunque no empezaré todavía con las entradas recopilativas ni de despedida, es inevitable darse cuenta de que a penas nos queda un mes y una semana (a falta de noticias sobre la segunda fase) en India...

Por esto y por el monzón, que este año está siendo muy bueno (lo que significará muy buenas cosechas), de repente apetece más aprovechar Delhi, viajar un poco menos, y disfrutar más del día a día. Así que, aunque este finde tenía planeado viajar a Manali con Iker y sus amigos, que andan de visita por India, la experiencia post-lluvias en Leh ha hecho que nos quedemos en la capital y, aunque pasados por agua también, lo hayamos pasado de maravilla.

A pesar del cambio de planes ¿qué se puede hacer en Delhi?: Pues por ejemplo un poco de turismo y compras, aunque sea pasados por agua:

Izq. a Dcha.: Mikel, Roberto, Igor, Alicia y yo en el templo de Loto

Y lo mejor para la noche como ya viene siendo constumbre es siempre una Pool Party. La piscina seguramente era la más guarra de Delhi y peor quedó cuando nos fuimos, pero sinceramente al menos yo ¡ha sido en la que mejor me lo he pasado!. Aquí os dejo unas fotillos:












El domingo tocó más turismo, y esta vez algo que todavía no conocíamos: el Templo Akshardham. Este templo hindú fue construído en 2005, aunque con la arquitectura típica de la época mogol.

Este complejo no se limita sólo a un templo sino que en su interior también alberga un museo con la historia de India y del Swaminarayan (figura central del hinduismo moderno) que se visita en barco (sí, en barco, como en Disneyland), un cine IMAX, unos bonitos jardines, y una fuente musical con espectáculo de luces que vimos, de nuevo, bajo la lluvia.

No os puedo poner fotos propias porque está prohibido meter cámaras (y paraguas y comida y mecheros y cigarros y linternas etc etc...) en el recinto.

Muchos días seguidos en Delhi, algo insólito en estos casi 11 meses, pero si son como este que sean muchas veces!!

Buena semana a todos y en especial a Eva y a Fusi, que aunque no podré acompañarlos este fin de semana espero impaciente las fotos desde India!!!

domingo, 15 de agosto de 2010

Feliz Día de la Independencia


Hoy, 15 de agosto es día festivo en España y también en India, aunque obviamente por motivos muy diferentes. Hoy India celebra su 63 cumpleaños. India consiguió su independencia del imperio británico de forma pacífica, convirtiéndose en una república secular y socialista.

Por este motivo, el país, y sobre todo Delhi, lleva días preparándose para la celebración de este día, estando las calles y los comercios decorados con banderas indias por todos lados demostrando el orgullo de ser indios.

La celebración principal se lleva a cabo en el Fuerte Rojo de Nueva Delhi, ya que fue allí donde se declaró la independencia. Aquí podemos ver al Primer Ministro, Manmohan Singh, pasando revista a la Guardia de honor en las celebraciones llevadas a cabo esta mañana.


Y todo empezó en 1947, con Jawaharlal Nehru, uno de los padres de la nación y de Indira Gandhi, y líder del Partido del Congreso, partido que hoy en día sigue gobernando en India.

Nerhu el 15 de agosto de 1947 en las celebraciones de la Independencia

Nerhu dando su primer discurso tal día como hoy de 1947 con la bandera india

Con la inestimable ayuda de Gandhi, oficialmente Padre de la nación, quien a pesar de las diferencias con Nerhu en algunos aspectos, fueron juntos los dos grandes luchadores por la independencia del país:

Nerhu y Gandhi
Según Álvaro Enterría en su libro La India por dentro: "Gandhi es oficialmente el Padre de la nación. Es ampliamente reverenciado, pero muy poca gente se molesta en seguir sus pasos. La India pacífica, austera, satisfecha y rural que el proponía está muy lejos de la India actual. Pero si la independencia se hubiera logrado por la violencia, como en tantos otros países, la situación presente sería sin duda muy distinta. Su forma de lucha sirvió como inspiración a muchos políticos en todo el mundo, como Martin Luther King o Nelson Mandela, y aún sigue haciéndolo para mucha gente tanto en la India como fuera de ella".

Gandhi fue para Indira Gandhi, hija de Nerhu (no tienen ninguna relación familiar sino que tomó el apellido de su marido) un segundo padre en muchas ocasiones.

Y así nació la mayor democracia del mundo, que con sus luces y sus sombras lucha por resolver sus muchos problemas y convertirse en la superpotencia que muchos economistas predicen que será...


Y de vuelta en 2010: ¿Qué es lo mejor que podría traer este día? Pues que se firme la paz con los maoistas de Cachemira tal y como ha anunciado hoy el primer ministro Manmohan Singh. Porque claro, hoy también es el día de la Independencia de Paquistán...

sábado, 14 de agosto de 2010

Todo lo bueno se acaba...

Después de tanto tiempo planeando y organizando este viaje, la visita más accidentada de la historia de las visitas se acaba de marchar rumbo al aeropuerto y yo me he quedado cual niño al que le quitan su juguete nuevo...

Ya os conté los días que pasamos en Leh, así que ahora os cuento en imágenes el resto de los días de mis chicos en India, o mejor dicho, el resto de días y viajes que, con permiso de los acontecimientos, han quedado para conocer alguna cosilla más de India.

Jessica, Chupito, Carlos y Pani en la mezquita Jama Masjid en Nueva Delhi.

En el Fuerte Rojo de Nueva Delhi que ahora mismo se está engalanando para celebrar este domingo el día de la Independencia de India

Cenando el lunes en muy buena compañía una hamburguesa en condiciones en el Hard Rock de Delhi tras volver de Leh mientras celebrábamos el cumple de Pani.

Pani con su regalo de cumpleaños. Ya está hecho todo un indio y la comida picante no tiene secretos para él por si le toca mudarse a estas tierras...

El martes cambiamos Benarés por un poco más de Delhi. Qutab Minar es otra de las paradas obligadas.

Y Delhi siempre deja imágenes sorprendentes. Aquí podemos ver a unos niños dando clase en el Qutab Minar.

El Templo de Loto. Un cambio después de tanta arquitectura mogol.

Los paseos en Rickshaw son siempre una aventura.

El martes nos juntamos con otros compañeros de aventura Ladakhí (David, Nagore, Jose Antonio y Rafa) para cenar en el Urban y tomar unas copichuelas a ritmo de Bolliwood (no suficientes para Pani, pero era martes y no había demasiado ambiente).

Y no se puede venir a la India sin pasear por el Taj Mahal (a pesar del calor, claro).

De camino a Jaipur Fatehpur Sikri es una buena parada.

Eso sí, las lluvias siguieron haciendo acto de presencia de vez en cuando. ¡Es lo que tiene el monzón!

El Fuerte de Amber está precioso tras las lluvias. La verdad es que no parece el mismo con todos los jardines tan verdes.

Y la subida en elefante ahorra la caminata bajo el calor de Rajastán, y aunque haya mucho tráfico pues no deja de ser divertido.

Y tras un viernes de compras ha llegado la hora del fin de viaje...

Muchísimas gracias por la visita.
Han sido unos días geniales a pesar de todo lo vivido... y es que supongo que hay veces y personas con las que da igual lo que pase que es inevitable estar feliz. Por eso el tiempo vuela, y por eso todo lo bueno se acaba.

¡Nos vemos pronto!

miércoles, 11 de agosto de 2010

Leh II: post-inundaciones y "Corrupción en Leh"

La parte menos bonita... por llamarlo de alguna manera...

El jueves por la noche después de cenar empezó a llover. A llover de verdad. En esos momentos ya sabíamos que la carretera Leh-Manali, camino que íbamos a tomar el viernes por la mañana, estaba cerrada. A eso de las 11 de la noche la tormenta empezó a ser realmente fuerte, aunque seguramente lo más llamativo eran la gran cantidad de truenos. Cada poco tiempo aparecía un enorme rayo en el cielo que iluminaba todas las montañas. Un espectáculo impresionante a la vez que un poco intimidante. Fue en este momento en el que se fue la luz y ya no volvió en todo el tiempo que estuvimos allí. Aún así, nuestro hotel estaba situado en una zona totalmente segura, así que a eso de las 12-1 nos fuimos a dormir aunque en un par de ocasiones me desperté por el sonido de los truenos.

El viernes amaneció un día soleado. En la burbuja de nuestro hotel desayunamos y nos preparamos para el trekking que habíamos contratado el día anterior. Al dirigirnos al dueño del hotel para iniciar el camino fue cuando recibimos la noticia: las lluvias de la noche habían arrasado con la zona, y aunque donde nosotros estábamos todo estaba perfecto a tan sólo un par de kilómetros, al otro lado de la ladera, todo estaba destrozado. Uno de los conductores que el día anterior nos había llevado en la ruta de los monasterios había fallecido junto con toda su familia.

Fue entonces cuando empezó la incredulidad y la incertidumbre. Aprovecho mi ventana para dar las gracias a mis compañeros de viaje: Amaia, Montse, María, Micael, Carlos, Chupi, Jessica, Pani, Cano e Iker porque se que si no nos hubiéramos mantenido tan unidos e intentando mantener la calma cuidando unos de otros todo esto hubiera sido mucho más complicado.

Gracias al móvil de uno de los chicos del hotel conseguimos avisar a Cris de la situación. A ella especialmente, y a todos los trabajadores de la embajada, también quiero agradecerles todo el trabajo que a la sombra han hecho por todos los españoles que nos encontrábamos en Leh en esos momentos. Como no había luz salimos a dar una vuelta al pueblo para intentar encontrar una forma de volver a Delhi y de poder ponernos en contacto con nuestras familias. Leh estaba irreconocible. El bonito pueblo que llevábamos dos días disfrutando estaba de luto. Todos los comercios estaban cerrados y algunas personas, tanto turistas como locales, deambulaban por el pueblo buscando un lugar con conexión a internet o con un teléfono satélite que funcionara o haciendo acopio de comida y dinero en efectivo en los cajeros.










Dos de las calles por las que se podía transitar, el estado de la zona del hospital y del aeropuerto era mucho peor con partes en las que el lodo superaba un metro y con coches estampados contra las casas y montados unos sobre otros.


Un poco desesperanzados a medio día conseguimos contactar con la Embaja de España en Nueva Delhi. Las noticias de la tragedia iban llegando poco a poco y desde la embajada nos pidieron que intentáramos organizar y localizar a los españoles que estábamos en la zona. Seguimos esta petición como si nos fuera la vida en ello y nos repartimos en 4 grupos: uno se quedó haciendo guardia en el hotel y los otros 3 dividimos el pueblo para buscar al mayor número posible de españoles en cada hotel. En esta primera búsqueda encontramos a más de 100 de los más de 170 que estábamos localizados en la zona el lunes.
En este momento empezaron también las reuniones, dos al día, a las 9 de la mañana y a las 7 de la tarde, en las que aprovechábamos para poner en común todas las informaciones de todo tipo. La verdad es que creo que entre todos hicimos un buen trabajo, con los nervios normales supongo. Sólo tengo que quejarme en alto, más que nada porque si no reviento, de la poca solidaridad de algún montañero experimentado con familiares populares... A la derecha podéis un par de momentos de algunas de las reuniones.

Entre todos los españoles de la zona, y como suele ocurrir en estos casos, al final han surgido algunos grandes héroes: desde la médico y la enfermera del grupo vasco que desde el primer momento recogieron medicamentos y se pusieron manos a la obra en el hospital; los grupos que han ayudado a recoger escombros tanto en la zona del hospital como en el aeropuerto; Arkaitz y Joseba, guías del grupo vasco y que se han desvivido por encontrar a la pareja de mallorquines; Cristóbal, que todavía sigue en Leh intentando organizar la vuelta de los españoles y del que espero que haya podido dormir un poco ya; dos padres y dos personitas increíblemente valientes de 7 y 9 años que me han robado el corazón; y por qué no, mis chicos también, que no han parado de arriba a abajo, son sólo algunos ejemplos.

El resto de días me parecen un caos todavía, la verdad. Rumorología de todo tipo, noticias contradictorias, nervios, colas, peleas... y sobre todo CHANTAJES. De ahí el título de "Corrupción en Leh". Se habla a menudo de la corrupción que existe en India. Los chantajes forman parte del día a día de esta sociedad en todos los niveles, desde el guardia de tráfico hasta los políticos más importantes. Pero una cosa es saberlo y otra muy distinta es vivirlo y verlo con tus propios ojos. Porque sí, con mis ojitos estuve viendo a menos de medio metro como durante más de dos horas entraban en la taquilla de Jet Airways fajos y fajos de billetes y listas de pasajeros que a pesar de no estar haciendo cola conseguían, previo pago por supuesto, billete antes que nosotros que estábamos desde las 4 de la mañana en la cola luchando por defender nuestro puesto con todos los listillos que intentaban colarse. (Izq: fotos de colas en el aeropuerto)

Tras un lunes de odisea, tras carreras, peleas, discusiones, lágrimas y alguna que otra cosa más, conseguimos por los pelos volver a Delhi.

En el aeropuerto de Nueva Delhi: "Just Landed from the Himalayas" (Recién aterrizados de los Himalayas)

Ahora sólo nos queda dar las gracias por haber sido tan increíblemente afortunados, volver a conseguir dormir, esperar que aparezcan el mayor número de desaparecidos y ayudar a que la situación en la zona vuelva pronto a la normalidad. Gracias a todos los que nos habéis ayudado y os habéis preocupado por nosotros.

Y como he dicho antes, al menos yo espero poder volver algún día a Ladakh.

Leh I: pre-inundaciones

Desde que aterrizamos el lunes por la tarde en Delhi he estado pensando cómo contaros todo esto, y sin duda creo que este es el lugar ya que por teléfono o por correo no siempre recuerdas todos los detalles o simplemente no siempre apetece. Al final he decidido hacer dos entradas, una pre y otra post inundaciones, ya que estos días han tenido dos etapas totalmente distintas.

Así que empiezo por el principio, como debe ser, y aviso que hoy toca entrada larga...

El miércoles por la mañana nos dirigimos al aeropuerto para hacer uno de los viajes más deseados, al menos por mi, en lo que va de año: 5 días disfrutando de los Himalayas, de algunos de los paisajes más bonitos del mundo, huyendo del calor y de la humedad de Delhi y encima en la mejor compañía posible.

Llegamos a Leh, capital de la región de Ladakh, en Cachemira a media mañana. Leh se encuentra a más de 3.600 metros de altura en plena cordillera de los Himalayas, por lo que ya desde el avión pudimos disfrutar de unas vistas maravillosas. Se dice que el paisaje de Leh recuerda al de la luna, ya que a esta altura apenas hay vegetación salvo en los valles. Leh es el segundo lugar en el que menos llueve después del desierto de Atacama (Chile); por lo que sin duda es el entorno natural el que, a pesar de su increíble belleza, ha favorecido las riadas.

El miércoles lo aprovechamos básicamente para aclimatarnos a la altura (aunque ninguno sufrimos de mal de altura sí que notábamos cómo nos cansábamos muy rápido por la falta de oxígeno) y callejear por el pequeño pueblo de Leh. Las vistas desde lo alto del palacio de la ciudad eran espectaculares.












Todos menos Chupito e Iker (que se atrevieron a seguir subiendo hasta un monasterio cercano) en lo alto del palacio de la ciudad. La parte de Leh que aparece en la foto fue una de las afectadas por las inundaciones.

El jueves, ya con más fuerzas y la compañía del sol salimos con unos jeeps a hacer turismo por Ladakh. Aunque Ladakh pertenece a Cachemira tiene muy poco que ver con el resto del estado ya que en esta zona limítrofe con el Tíbet la religión mayoritaria es el budismo y los rasgos físicos de los ladakhís recuerdan más a los de los chinos que a los de indios o árabes. Ladakh es también el hogar de miles de refugiados tibetanos. Por este motivo aprovechamos para hacer la ruta de los monasterios ya que son muy numerosos además de espectaculares.





El grupo con un grupo de niños monjes en el monasterio de Spituk, cercano a Leh.

Anoche leía algunas columnas de opinión tachándonos de descerebrados por viajar hasta aquí. No voy a decir nada al respecto porque no merece la pena, pero sí que quiero decir que en estos momentos estaba siendo mi viaje favorito por India...







Con Cano. ¡Tantos meses organizando este viaje y no nos estaba defraudando!

Con Iker a orillas del río Indo, río que da nombre a la India aunque curiosamente nazca en el Tíbet y desemboque en Paquistán.

Así que como nos hemos quedado con ganas, que a nadie le extrañe volver a encontrarnos por aquí en unos años...

Luego sigo hablando de la parte menos bonita...