El caso es que aunque parezca increíble estos cuatro días han sido una desconexión total. Como os comenté en mi carta a la rupia, el martes fue el día de la constitución india, así que aprovechamos para hacernos un puente en condiciones y huir por unos días de India. Estaba avisada de que India era un país duro, y no me quejo de ello, pero sí que es cierto que acaba desgastando más de lo que estamos acostumbrados y de vez en cuando es necesario salir y volver a la civilización.
En esta escapada nos tocó Kuala Lumpur brevemente de camino y Camboya. Lo peor de Kuala fue no poder ver a Paula, que la verdad es que nos hacía ilusión y teníamos ganas, pero bueno, nos indicó algunos sitios muy chulos y no nos arrepentimos de haberla hecho caso.
Como este de la foto, el Luna Bar del hotel Regency Pacific. Un bar con piscina en el piso 33 desde el que se pueden disfrutar unas vistas increíbles de la ciudad y de las Petronas.
El domingo por la mañana volamos hacia Siem Reap. Aunque Camboya debe ser un país impresionante lo malo de viajar con tan poco tiempo es que hay que limitarse a ver o hacer lo básico; es decir, los templos de Angkor.
Durante estos tres días nos hemos perdido por sus templos y hemos disfrutado con los increíbles paisajes y la tranquilidad de la gente. Un viaje totalmente recomendable que además salió redondo.

Los templos de Angkor fueron descubiertos en el s. XVIII y son patrimonio de la humanidad desde 1992. Son templos hinduistas en su origen (será que en India no tenemos suficientes) y budistas (fueron estos monjes los que los mantuvieron después).
Lo que más me gustó fue que con cada templo te sorprendes, y en cada templo ves algo increíble, sobre todo si haces la ruta como nosotros, de
menos (o más antiguo) a más; acabando con el más famoso, el Angkor Wat.
No os voy a soltar todo el rollo, no os preocupéis, pero sí quiero dejaros unas pocas fotillos para que os hagáis una idea.
No son muchas, pero uno que yo me se tiene la teoría de que si escribes demasiado la gente se aburre y deja de leer (lo cual me parece razonable) así que aquí lo dejo por hoy, que aunque el viaje fue maravilloso la vuelta a Delhi fue una odisea culpa de la niebla nocturna que inunda la ciudad durante el mes de enero y que me tuvo dentro de un avión 12 horas para un vuelo de 5,5, así que se me caen un poco los ojillos de sueño...
El finde que viene veremos si a la tercera va la vencida y por fin os puedo enseñar alguna foto turística de Bombay.
¡¡Un beso a todos y muchísimas gracias por vuestros comentarios!!


