
Como os conté la semana pasada, nos cogimos el lunes de vacaciones para volver a hacer otro viaje internacional después de cuatro mesecitos sin salir de India. El calor aprieta demasiado por Delhi y Hong Kong se ha convertido por tres días en un auténtico oasis en muchos sentidos. Hoy toca actualización larga.

Llegamos a Hong Kong el sábado por la mañana con muy pocas horas de

sueño en el avión y tal cual nos fuimos a conocer la ciudad. Empezamos yendo a la isla de Lantau, donde se encuentra el Gran Buda, uno de los principales atractivos turísticos de HK. Para llegar hasta aquí se va en funicular y la verdad es que el día no nos acompañó nada de nada, aunque sinceramente nosotras estábamos encantadas con el fresquito.
No exagero con lo de que el día no nos acompañó porque estas eran las vistas que teníamos desde la cabina al alcanzar más altura...

Y nos tuvimos que conformar con imaginarnos al Buda después de subir todas las escaleras...


Seguimos por la tarde callejeando por las limpísimas calles de Hong Kong, viendo alguna tienda y disfrutando del orden y el silencio hasta las 8 de la tarde, hora en la que durante 15 minutos los edificios de la ciudad juegan con las luces al son de la música. De nuevo las nubes no nos dejaron disfrutar al 100%, pero aún así mereció la pena. Rematamos el día conociendo la noche hongkonesa. No se si serán los 8 meses que llevamos en India pero sólo puedo decir una cosa al respecto: Increíble.
El domingo con menos de 4 horas de sueño (hecho que provocó la pérdida de un c

omponente del equipo) nos cogimos un ferry y fuimos a conocer Macao. Macao fue colonia portuguesa durante 450 años hasta 1999, año en el que pasó a formar parte de China como región administrativa especial. Es por este motivo que Macao disfruta de un alto grado de independencia que se refleja, por ejemplo, en que es en el único lugar de China en el que se permite el juego. Por este motivo Macao se ha convertido en
Las Vegas de Oriente, mezclando sus calles típicamente portuguesas (el centro de la ciudad es patrimonio de la UNESCO) con los cientos de casinos que crecen como setas por toda la ciudad.
El paseo por la ciudad nos encantó, fue como estar un poco más cerca de casa...
Vistas de Macao desde el fuerte de la ciudad. Los edificios típicamente portugueses han sido eclipsados por los casinos.
Después de tanto andar fuimos a hacer lo propio, es decir, perder unos dólar

es en el casino. Y ya que íbamos a ir a un casino pues fuimos al mejor, al Casino Venetian. Tanto María como yo pensábamos que después de haber estado en Dubai pocas cosas nos sorprencerían y sinceramente nos equivocábamos.
El Venetian es un hotelazo, casino y centro comercial ENORME! Enorme y decorado como Venecia, hasta tal punto que dentro del hotel hay canales en los que puedes dar un paseo en Góndola, pero no en cualquier tipo de góndola... ¡¡los gondoleros son cantantes de ópera!! Y esto es sólo un ejemplo porque en todo el rato que pasamos allí no dejamos de sorprendernos ni un segundo.

Para ello subimos en tranvía a Victoria's Peak, donde se encuentran las vistas más impresionantes de HK, además del Museo de Cera y otro centro comercial más (los hay por todas partes, tanto sobre como bajo tierra, cuando menos te los esperas como te pierdas un poco de repente estás metido en uno sin saber como salir...)
Isa, María y yo en Victoria's PeakY seguimos con un paseo por la avenida de las estrellas, una avenida al estilo de Holliwood Boulevard en la que puedes encontrar las estrellas de los actores chinos más famosos. La verdad es que la única que conocíamos era la de Jackie Chang...

Después de esto compras, bañito en la piscina del hotel y de vuelta a Delhi, que aunque mil millones de veces más sucia y caótica, no deja de sorprendernos cada día y es un poco ya nuestra casa.
¡Buena semana a todos!