Hoy debería hablar del fin de semana de celebraciones en Bombay o de cómo después de aprovechar cada fin de semana para conocer un nuevo rincón de India, Delhi y Bombay se han convertido en nuestras casas y empezamos a disfrutar también de la normalidad del día a día que da el tiempo cuando la novedad deja de serlo. Y es que a veces estar en casa sin hacer nada sienta muy bien.
Pero no, este blog se titula "Desde Burgos a la India" así que aunque sea menos exótico hoy hablaré un poco de Burgos y en concreto de los sueños que no pueden cumplirse. Estar lejos no significa no estar, y aunque esta temporada no haya pisado el Plantío eso no significa no haber estado allí.
Plantilla del Autocid Ford Burgos 2009-10
El miércoles vibré desde Delhi con la victoria del Autocid y un play-off que quedaba en ese momento 2-1 daba lugar a soñar, y mucho. Puede que sea una pesada con este tema, pero los que me conocéis bien sabéis que no puedo evitarlo, para algo soy nieta de mi abuelo, hija de mi padre y hermana de mi hermano, y a los Casado nos gusta el baloncesto.
Aún así al final el tiempo puso las cosas en su lugar y Menorca remontó con dos grandes partidos la final y será de nuevo ACB al año que viene. Muchas felicidades desde aquí. Esperemos poder volver a soñar el año que viene. Ser de una ciudad pequeña es lo que tiene, que siempre vas con otros que haces tuyos sin serlo, por eso es tan especial cuando de repente tu amigo del barça y tú (por poner un ejemplo, ejem) celebráis las mismas cosas porque son las cosas de verdad de los dos...
Después de este pequeño momento, me desdigo de lo dicho para que no sea todo triste y aquí os dejo unas fotos del finde. Lo mejor del calor asfixiante de India son las fiestas en las piscinas, a las que como ya os conté somos invitados por la cara (de extranjero). Las de Delhi ya las conocemos, así que para poder juzgar y seguir con el debate de qué es mejor (si Delhi o Bombay -equivalente a Madrid o Barcelona-), gracias a María fuimos a la fiesta que el Times of India celebraba el domingo en Bombay y que nos sirvió para acabar de maravilla el finde cumpleañero.
Al comienzo de la fiesta. Fuimos de los primeros en llegar así que como buenos becarios españoles dimos buena cuenta de la comida y la barra libre.
Como en las fiestas de Delhi no faltó de nada: piscinita, fotocol, fotógrafos acosadores, comida, bebida, chicas de promoción, música, actrices (o proyecto) de Bollywood y por supuesto modelos rusas. No tengo muchas fotos porque cámara+agua no suele ser buena mezcla, pero bueno, aquí va alguna que otra de las primeras horas:
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El monzón está cercano y en Bombay es mucho más abundante que en Delhi, así que la lluvia tampoco quiso perderse la fiesta e hizo su breve aparición estelar. Un chaparrón de 10 minutos que no frenó a algunos para nada...


Según fue anocheciendo aunque no tengo más fotos (esperaremos al suplemento del periódico del fin de semana a ver qué sale por ahí) subió el ambiente, y la verdad es que nos morimos de rabia al tener que irnos un poco antes del final a coger el avión para volver a Delhi, pero bueno, está claro que no nos podemos quejar.
Así que ya véis, otra semana más disfrutando de la diversidad (por no repetir la repetidísima palabra) existente en India.
U otra menos igual ya...